La Asociación permite a las empresas
del sector cumplir con la normativa medioambiental que entrará
en vigor el próximo agosto.
Madrid, 9 de marzo de 2005
ASIMELEC, Asociación Multisectorial de Empresas Españolas
de Electrónica y Comunicaciones, dispone de los únicos
sistemas colectivos integrales operativos para la gestión de
los residuos eléctricos y electrónicos (RAEE) procedentes
del mercado de la ofimática y la telefonía móvil.
ASIMELEC se encuentra así preparada para ofrecer a fabricantes,
importadores o distribuidores la posibilidad de cumplir con las obligaciones
que exige el Decreto Ley 208/2005 que entrará en vigor el próximo
13 de agosto sobre la gestión de residuos de aparatos eléctricos
y electrónicos. Para ello, la Asociación ha desarrollado
dos sistemas colectivos de gestión integral, Tragamóvil,
para los teléfonos móviles, y Ofimática, para los
equipos y consumibles de ofimática.
Para Gonzalo Torralbo, Director General Adjunto de ASIMELEC, "la
asociación se interesó hace años por el impacto
que la política medioambiental europea y su legislación
sobre residuos eléctricos y electrónicos tendría
en el negocio de nuestros asociados y empezó a trabajar en la
creación de una respuesta conjunta a estas normativas. El trabajo
realizado en los últimos años nos ha permitido adelantarnos
a su entrada en vigor y disponer de un sistema integral de recogida
y reciclaje operativo y eficaz al que puede sumarse cualquier agente
del sector al que afecte"
Estos dos sistemas son fruto del trabajo de ASIMELEC en estos últimos
años en el diseño de una solución conjunta adecuada
a las necesidades de fabricantes e importadores, capaz de aprovechar
las economías de escala y optimizar los costes de gestión.
Igualmente, la Asociación ha entablado procedimientos de actuación
y colaboración con las diferentes Administraciones Públicas
implicadas para simplificar y resolver de la manera más efectiva
la gestión de los RAEE.
Tragamóvil, el reciclaje de productos de origen doméstico
ASIMELEC comenzó a desarrollar el sistema de gestión
de residuos de telefonía móvil denominado Tragamóvil
en el año 2000 con un estudio de viabilidad llevado a cabo por
la empresa Soluziona Calidad y Medio Ambiente. Los resultados fueron
avalados por la Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad
de Madrid y junto con ella se impulsó la puesta en marcha de
la primera experiencia piloto de recogida y reciclaje de residuos de
telefonía móvil en esta comunidad autónoma. En
2002, la Unión Europea selecciona el proyecto Tragamóvil
para su desarrollo durante tres años dentro de su programa Life
de defensa del medio ambiente.
Posteriormente, en 2003, ASIMELEC constituye la Fundación Tragamóvil,
entidad sin ánimo de lucro cuyo fin es la gestión de los
residuos de telefonía móvil, y extiende la iniciativa
a todo el ámbito nacional. Así, desde el comienzo de la
experiencia en 2001, Tragamóvil ha recogido más de 174
toneladas de residuos de telefonía móvil.
Ecofimática, una respuesta a los residuos profesionales
En febrero de 2002, ASIMELEC constituye la Fundación Ecofimática
con el objetivo de diseñar y constituir un sistema adecuado de
gestión de residuos de equipos de reprografía y ofimática,
y sus consumibles. Con el desarrollo de esta iniciativa la Asociación
pretendía adelantarse a los requisitos que las normas comunitarias,
estatales y autonómicas de residuos que entrarían en vigor
en los siguientes años. Tras tres años, dicha Fundación
dispone de un sistema operativo y eficaz al que fabricantes, distribuidores,
importadores o cualquier otra persona responsable de la puesta en el
mercado de equipos de reprografía y ofimática puede adherirse
para cumplir con la normativa que entrará en vigor el próximo
agosto.
Hasta llegar al punto actual, durante 2002 y 2003, la fundación
ha desarrollado varias experiencias piloto de recogida y reciclaje de
residuos de ofimática cuyos objetivos son dar cobertura a todos
los residuos de ofimática de origen profesional. Desde la puesta
en marcha de la experiencia piloto se han recogido un total de 236 toneladas
en las provincias de Málaga y A Coruña.
El trabajo desarrollado hasta ahora en este sentido ha permitido identificar
el sistema de logística inversa como el más adecuado.
La logística inversa, permite un mejor servicio al cliente e
importantes ahorros de costes y recursos naturales, ya que estos se
internalizan por el fabricante o agente que realiza la venta del producto
nuevo. Se evita de esta forma tener que realizar un segundo viaje para
la retirada de estos residuos. Por último, este sistema, permite
valorar los equipos para analizar su viabilidad técnica en aras
de cumplir con la priorización de los principios comunitarios
en materia de medio ambiente: reutilización, reciclado y valorización.
Para mayor información:
Eugenio Sanz
Susana García
Jorge Rodrigálvarez
BDI Comunicación
Tlf.: 91.360.46.10
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