LA ACTIVIDAD DE RECUPERACIÓN DE MADERA DISMINUYE SU RENTABILIDAD
El sector reclama un impuesto de vertido para aumentar la recuperación,
reciclado y valorización del residuo de madera.
El volumen de residuos de madera recuperados durante el ejercicio 2002
alcanzó los 780 miles de toneladas, frente a los 610 de 2001,
lo que supone más de un 25% de incremento, según datos
de la Asociación Española de Recuperadores de Madera,
ASERMA, organización que agrupa a empresas dedicadas a la recogida,
transporte, clasificación y reciclaje de madera.
Por Comunidades Autónomas, destaca en primer lugar la Comunidad
Valenciana, con 287 miles Tm, seguida de Cataluña, con 118 miles
Tm, Andalucía (99 miles Tm), Madrid (62 miles Tm) y País
Vasco (53 miles Tm). A continuación se sitúan Murcia (49
miles Tm), Castilla-La Mancha (37 miles Tm), Galicia (21 miles Tm),
Navarra (14 miles Tm), Aragón y Castilla y León (10 miles
Tm, respectivamente).
A pesar de este incremento, desde ASERMA aún se consideran insuficientes
los niveles de recuperación alcanzados en España, donde
el vertedero sigue siendo el destino por excelencia de los residuos,
en detrimento de su recuperación y reciclado, a pesar de que
la normativa europea y española establecen el vertido como la
última opción para la gestión de los residuos.
Ante esta situación, la patronal del sector reclama a la Administración
el establecimiento de un impuesto de vertido adecuado que desvíe
eficazmente los residuos hacia opciones más respetuosas con el
medio ambiente. Esta experiencia se ha puesto ya en marcha en países
de nuestro entorno, como Francia, Alemania y Austria, con excelentes
resultados.
Además, la disparidad en la aplicación efectiva de la
legislación medioambiental en las diferentes Comunidades Autónomas
crea una situación de desigualdad en la competitividad de las
empresas. En este sentido, ASERMA denuncia la existencia de empresas
que sin serlo, se hacen pasar por gestores de residuos de madera, creando
así una flagrante competencia desleal.
Las empresas integradas en ASERMA se encargan de la recogida de todo
tipo de residuos de madera -desde recortes, serrín, virutas,
envases, palets desechados, muebles usados, retos de madera en construcción,
restos de poda, etc.-, y de su clasificación, limpieza y trituración
hasta el tamaño indicado por el cliente.
Tras este proceso, el producto obtenido tiene como destino fundamental
la fabricación de tablero aglomerado, con un 90% de la astilla
producida, aunque también se utiliza para obtención de
energía, fabricación de compost, y camas de ganado, aunque
estas últimas con un mercado limitado.
Desde 1998, el volumen de gestión de restos de madera recuperada
casi se ha duplicado, pasando de 410 a 780 miles de toneladas, lo que
ha supuesto un mayor requerimiento de inversiones por parte de los recuperadores
para dar soporte al servicio exigido por la industria, y que junto con
una caída drástica en los precios de venta de la astilla
está produciendo un importante descenso de la rentabilidad de
esta actividad.
